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Convierte tu Miedo en Impulsor de Cambio

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de Admin del Sitio -
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Estamos en una etapa crucial donde afloran miedos, a veces conocidos y a veces no. La incertidumbre se hace notar más que nunca en nosotros y en nuestro entorno. Descubrir a qué le tememos y superar la incertidumbre se vuelve VITAL.

Napoleon Hill, en su libro “Piense y hágase rico”, nos habla seis miedos básicos que se manifiestan en las situaciones críticas de nuestra vida. Descubre a qué le temes e ingenia la manera de revertirlo.

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Estamos en una etapa crucial donde afloran miedos, a veces conocidos y a veces no. La incertidumbre se hace notar más que nunca en nosotros y en nuestro entorno. Descubrir a qué le tememos y superar la incertidumbre se vuelve VITAL.

Napoleon Hill, en su libro “Piense y hágase rico”, nos habla seis miedos básicos que se manifiestan en las situaciones críticas de nuestra vida. Descubre a qué le temes e ingenia la manera de revertirlo.

1 - Miedo a la Pobreza

Paradójicamente, este miedo en vez de impulsarnos hacia nuestros logros positivos, apaga nuestro potencial creativo. Suele ser muy destructivo y nos hunde en sometimiento, ya que proviene de creencias arraigadas y ocultas en nuestra programación mental. Para revertirlo hay que cambiar nuestro software de base.

Cuando este miedo emerge, en general nos paraliza porque nos impide activar confianza en nosotros mismos, nos hace creer que somos víctimas de un entorno hostil. Sin embargo, hay personas que tomas herramientas de su laboratorio mental y, a la inversa de paralizarse, se constituyen en superhéroes de sus vidas.

Cuando dejamos de creer que los factores externos son los responsables de nuestra situación personal podemos emerger y tomar una perspectiva diferente: salir de la comodidad para ir hacia la oportunidad es el gran impulso para el cambio.

El fracaso se inevitable cuando se opaca nuestro entusiasmo, cuando nos quedamos estancados en situaciones que creemos que son las que nos corresponde atravesar por karma o por naturaleza.

Otra de las consecuencias cruciales de este miedo es mantenerse en una indecisión para generar el cambio dando la posta a otras personas y quedarnos al margen de hacer algo diferente a lo conocido por no sentirnos merecedores de una vida plena.

“El único «golpe de suerte» en el que se puede confiar es aquel que uno ha sabido labrarse por sí mismo. Y eso es algo que se alcanza mediante la aplicación de la persistencia. El punto de partida siempre es la definición del propósito … Las riquezas no responden a los deseos, sólo a planes definidos, apoyados por deseos concretos, alcanzados a través de una constante persistencia.”.

2 -  Miedo a la Crítica

Este miedo es limitante porque actuamos por la aprobación, o no, de los demás. Es decir que hacemos las cosas por los otros y no por nosotros mismos, lo cual es extremadamente limitante. ¿Cuántas veces hemos visto personas que ven materializado su sueño en otra persona?. Pues bien, no te duermas. Cuando una idea aflora es porque de alguna manera está en conexión con una necesidad que debe cubrirse. Y, como decimos tantas veces: “ni siquiera Dios le agrada a todo el mundo”.

Las críticas siempre estarán presentes, dando que los seres humanos, por naturaleza no queremos los cambios, no nos gusta lo diferente. Si Dios le agradara a todo el mundo: ¿sería tan famoso a través de los tiempos?.

Este temor nos impide la iniciativa y elimina la confianza en nuestro poder de imaginación. Entonces, surge también la timidez y la autoexpresión queda completamente anulada: se diluye la serenidad, el control en la voz, la postura corporal juega malas pasadas y se debilita nuestra memoria.

Después de todo, si todos pensáramos lo mismo y actuáramos igual: qué aburrido sería el mundo, qué poca variedad habría y cuánta falta de opciones.

El temor a no ser suficiente influye en no poder defender con firmeza lo que nos proponemos. Sin embargo, el peor fraude es ser para la aprobación de los otros. Y nunca olvides que el mundo no te pago por lo que sabes sino por lo que haces con lo que sabes y por como lo empleas.

3 - Miedo a la Enfermedad

En este caso, suele ser desconcertante, ya que es un miedo que la enfermedad nos afecta a todos por igual, sin importar la clase social o dinero que tengamos, nadie está exento. Este miedo, además se asocia casi directamente con el temor a la vejez y a la muerte. Y esto es aprovechado por ciertos rubros para generar cuantiosas fortunas haciendo sentir al ser humano su vulnerabilidad.

A veces, sin darnos cuenta invocamos nosotros mismos ciertos malestares, ya que el miedo nos induce desde la autosugestión. En este caso, siempre es muy buena opción activar la “autosugestión positiva”, que tiene un poder impresionante. No olvidemos que nuestra mente es un gran laboratorio y opera sobre nuestros sentidos.

Se trata de los infortunios, los imprevistos que tiene la vida. En realidad, tememos a aquello que no podemos continuar.

¿No es el mismo trabajo temerle a lo malo que conectarse con lo bueno, que esperar lo bueno?. Sucede que nuestros mecanismos autodefensivos nos hacen sentir que siempre debemos estar alertas …

4 -  Miedo a Perder el Amor

En ocasiones, este miedo se asocia con el temor a la soledad, o a los celos, ya que se teme que llegue “un/a otr@” y arrebate al ser amor. Se trata de una información ancestral. A veces, podría ser un miedo imaginario peor que nos induce a estar siempre en la búsqueda de la aprobación del otro, de la aceptación. Suele ser muy desconcertante la sensación. Se asocia también en el concepto de “no sentirse suficiente” y se lo relaciona con el mundo físico material: alguien podría otorgar los regalos lujosos que yo no puedo dar, por ejemplo.

5 -  Miedo a la Vejez

En general, este miedo se relaciona con la asociación a la pobreza y a la mala salud, como también a la perdida de la libertad y de la independencia. Por lo tanto, se unen el temor a la debilidad física y como consecuencia la pérdida económica.

Sentirse “viej@” es indistinto de la edad que se tenga. Hay personas que a los 30 años sientes que la mejor etapa de su vida ha pasado y se desesperan por lo que no han podido lograr. Sin embargo, también hay muchas historias de personas que han estado en su punto más álgido de prosperidad y, por diferentes razonas, lo han perdido todo. En este sentido, sabemos que el tener, o no tener, no depende del dinero. Siempre debemos centrarnos para lo que queremos lograr, nunca en lo que no hemos podido hasta el momento.

6 -  Miedo a la Muerte

Es el natural temor que tenemos a lo desconocido, a lo que no podemos controlar. Sabemos que a todos nos va a llegar el momento, dado que los ciclos de vida se finalizan. Desde pequeños nos enseñan en el colegio, que el ciclo natural de la vida es “nacer, crecer, desarrollarse y morir”. Si reflexionamos sobre esto, suele sonar terrible. Y nos preguntamos: ¿Y después qué?...

Y comenzamos a pensar en diversos estados como el cielo, el infierno, el limbo. Si estaremos de nuevo en carne y hueso sobre la faz de la tierra, si seremos planta animal o si nos iremos a una galaxia desconocida. O si solo seremos pura energía.

Y así, algunas personas se desesperan, sienten que una sola vida no es suficiente para hacer todo lo que desean. Esto impide sobremanera tener proyectos a largo paso y se produce la ansiedad de querer ver todo materializado en el menor tiempo posible, ya que hoy estamos pero mañana no sabemos. Entonces en lugar del disfrute vivimos las situaciones de manera angustiante.

¿Ya sabes descubriste tu miedo y cómo revertirlo?

Debemos tomar consciencia sobre nuestros miedos, de no detectarlos no podremos tomar acción para revertirlos. Fundamentalmente, debemos revelar si son reales o imaginarios. La mayoría de las veces no hay razones para temer. Y en cuanto a las situaciones que de alguna manera se producirán por naturaleza, no tiene sentido que nos pre-ocupemos. Es mejor ocuparnos de lo que sí está en nuestras manos poder resolver.

Así como el miedo puede estancarnos o paralizarnos, también lo podemos emplear como un inductor motivador hacia el éxito. De esta forma, tendremos dominio sobre el miedo, y no al revés.

¿Cuál de estos miedos has sentido o sientes?

¿Qué es lo que el miedo no te ha permitido hacer en tu vida?

¿Cómo lo revertirías?

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